Jack El Destripador : ¿El crimen perfecto?

La historia habla de un hombre de estatura media, bien vestido, que frecuentaba las calles del barrio Whitechapel, de Londres, Inglaterra, una zona por aquella época de bares y prostitutas. Pero la vida de este hombre es un auténtico misterio que, generación tras generación, ha traÃdo rÃos de tinta para saber la identidad del asesino más famoso de la Historia. Nos referimos a Jack el Destripador.
Jack The Ripper, era un habitante de la gran ciudad londinense de 1888. Sus actos se hicieron famosos por haber creado una modalidad dentro de la historia del delito: el crimen patológico. Las agresiones cometidas ocasionaron el terror y el espanto entre los londinenses, ante la insistencia de muertes en algunas calles de la ciudad durante los últimos meses de 1888.
Son innumerables los investigadores y detectives que expusieron sus teorÃas respecto a este hombre, pero nunca se lograron conseguir pruebas que lo identificaran realmente. Hasta que hace unos cuatro años, volvió a surgir la noticia del nombre de Jack el Destripador. Scotland Yard habÃa revelado la existencia de un libro de notas de Donald Swanson, el inspector que llevó la investigación del caso.
Según estas notas el sospechoso Aaron Kosminski tiene todos los visos de ser declarado el asesino en serie más famoso de todos los tiempos. El manuscrito del inspector está guardado en el Museo del Crimen de Scotland Yard, donde puede ser visitado. Pero, ¿Quién fue Aaron Kosminski? Era un inmigrante polaco que trabajaba como barbero y que fue conocido por su odio a las mujeres, en particular a las prostitutas.
Fue encarcelado en el asilo para enfermos mentales de Colney Hatch en 1891. Ya estaba considerado como uno de los posibles autores de los crÃmenes. La ascendencia judÃa de Kosminski pudo librarle de ser declarado principal culpable de los asesinatos de Jack “el destripador”, ya que el único testigo presencial también era judÃo y se negó a declarar contra él.
Además, se cree que el creciente antisemitismo que se vivÃa en Europa a finales del siglo XIX también hizo pensar a las autoridades que era mejor no desvelar el nombre de Kominski, al fin y al cabo ya estaba recluido en un asilo de enfermos mentales y, desde que él sabÃa que estaba fichado, ya no se cometieron más crÃmenes. Aunque puede ser una casualidad.
Pero yendo a la historia de sangre y misterio, la historia de estos crÃmenes se remonta al  barrio East End, en el Londres de la época victoriana, lugar de la miseria y desigualdad. AllÃ, al anochecer, los callejones, los patios y las esquinas eran oscuros antros, sin más iluminación que la proporcionada por algunas velas o quinqués que asomaban por las ventanas.
Para muchas mujeres la prostitución era el único medio de sobrevivir. Entonces, Jack el Destripador penetró en este hervidero humano en 1888, y con él llegaron el miedo y el pánico. Hasta que llegó el primer crimen. Tuvo lugar en Gunthorpe Street; la vÃctima fue Martha Turner, una prostituta de mediana edad cuyo cadáver fue hallado en la madrugada, en un portal de esta calle.
El cuerpo totalmente destrozado reflejaba la utilización de dos tipos de cuchillos distintos, que simulaban instrumentos de cirugÃa (tal hecho hizo pensar que Jack el Destripador pudo ser un médico o que conocÃa perfectamente el instrumental quirúrgico). La segunda infortunada mujer fue Mary Ann Nicholls, de 42 años, fue hallada muerta en el callejón de Buck´s Row, en la madrugada del viernes 31 de Agosto de 1888. Con el cuerpo destripado y un corte en la tráquea, la huella de Jack se hizo presente.
El siguiente asesinato tuvo lugar el 8 de Septiembre; la vÃctima fue otra prostituta, Annie Chapman, de 47 años. El cuerpo fue encontrado en un patio de Hanbury Street. La cabeza, casi completamente separada del cuerpo, habÃa sido atada con un pañuelo alrededor del cuello para mantenerla fija. HabÃa sido totalmente destripada, todo ello realizado de tal manera que revelaba que el asesino (o asesinos) poseÃa conocimientos considerables quirúrgicos y anatómicos.
Se rumoreaba que el asesino llevaba cuchillos en una pequeña bolsa de cuero negra. Sólo se pudo deducir que el criminal parecÃa ser zurdo y que poseÃa notables conocimientos de medicina. Los cortes sobre el cuerpo que El Destripador habÃa realizado necesitaban de gran habilidad y destreza, según uno de los cirujanos que intervinieron en las investigaciones judiciales.
Y la sorpresa llegó el 28 de Septiembre, cuando la Agencia Central de Noticias recibió una nota firmada por el propio Jack el Destripador, cuyo contenido decÃa: “Odio a las prostitutas y seguiré destripándolas hasta que me canse”. Este mensaje incrementó el pánico, mientras se fracasaba en los intentos de hallar al asesino por parte de la policÃa.
Al dÃa siguiente se recibió otra carta en la misma Agencia, escrita en tinta roja y en la que el criminal manifestaba haber sido sorprendido cuando se disponÃa a mutilar a su primera vÃctima, y que la segunda estuvo a punto de delatarle al gritar. La nota fue depositada en el correo poco después de haberse cometido los asesinatos.
Con el doble delito, todo Londres estaba aterrorizado y se oÃan muy diversos rumores sobre la identidad del Destripador: Se rumoreó que era un médico demente, o un agente secreto ruso que trataba de poner en ridÃculo a Scotland Yard, pero nadie sabia de quien se trataba, mientras el asesino seguÃa actuando por las calles de Londres.
Lo cierto es que seguirá siendo un misterio digno de los libros de ocultismo, y sobre todo como pudo el asesino quedar impune, está detrás toda una conspiración, nunca lo sabremos sólo nos queda especular. Fue uno de los más famosos criminales de la historia de la humanidad; un hombre sobre el cual nunca se conoció su identidad. Durante más de un siglo ha sido recordado por las novelas, pelÃculas y series de televisión que sobre su vida y crÃmenes se conocen. ¿Fue el crimen perfecto?
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